
El trabajo de Kate Moross despertó en mí una sensación de reconocimiento inmediato. Encontré un lenguaje visual con el que comparto inquietudes: la geometría como estructura narrativa, la síntesis formal y el diálogo entre ilustración y diseño. En esta composición, las líneas y formas geométricas construyen un sistema de tensiones y equilibrios donde cada elemento dialoga con el siguiente. La paleta de tonos pastel luminosos, en contraste con el negro, aporta dinamismo, utilizando el color como un elemento estructural más que decorativo en la búsqueda por la legibilidad de los caracteres. Propone con coherencia una identidad visual sólida, su trabajo transmite una libertad creativa que surge de la confianza en un lenguaje propio, consistente y reconocible, independientemente del medio en el que se exprese. Esta obra también me llevó a reflexionar sobre mi propia práctica. Me recordó que el diseño, la ilustración y el arte pueden coexistir en un mismo discurso, y que es posible transitar entre distintas disciplinas sin perder una voz visual auténtica.
Un muy buen ejemplo a seguir:
www.katemoross.com


























